domingo, 9 de diciembre de 2007

VIDA COTIDIANA DE LOS JUDIOS ARGENTINOS

Del gueto al country, por Ricardo Feierstein. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2007. 480 páginas.

Si hay alguien que puede hablar con autoridad acerca de la historia de los judíos argentinos, ése es Ricardo Feierstein. A su circunstancia personal –ser hijo de polacos inmigrantes-, se suma su profundo amor por las raíces de las que proviene su familia, su preparación intelectual y su constante actualización.
Con todo este bagaje emprendió, hace muchos años, la ingente tarea de escribir la Historia de los judíos argentinos, publicada por primera vez en 1993, y reeditada en 2000. Es elocuente el hecho de que se hayan agotado estas dos ediciones de "un libro de "una comunidad"; ello demuestra que no es "sólo" de una comunidad, sino un trabajo profundamente argentino que ayuda, quizás, a comprender el fenómeno inmigratorio en su totalidad". En 2006 apareció la tercera edición, actualizada. 
No conforme con este importantísimo logro, va por más: Sudamericana edita a fines de 2007 su Vida cotidiana de los judíos argentinos, volumen que dedica “a la querida memoria de mis padres Eufemia e Isaac, a mis tíos y abuelos, a toda esa inmensa familia de inmigrantes y argentinos mezclados que alguna vez disfruté en mis años de crecimiento y que hoy me acompañan en el recuerdo y me ayudaron tanto, sin saberlo, a reconstruir un largo siglo de vida en la Argentina”.
En la Historia… -señala el autor-, “Faltaban aún los aspectos personales y anónimos, esos que hacían a la vida concreta –día a día- de la mayoría, que de manera insensible y cumpliendo las aseveraciones de Raphael Patai se iba impregnando de una cultura nueva y desconocida (para los primeros inmigrantes) y conseguía, en el creador mestizaje que darían las sucesivas generaciones, un producto original, singular y conocido a la vez, que determinaba la múltiple –pero acotada- manera de ser judíos en este lugar del mundo“.
En esta investigación aborda un tema específico: el de la vida de aquellos seres -anónimos, algunos; famosos, otros- que contribuyeron con su esfuerzo al engrandecimiento de la nación que los recibió hospitalaria. Sí, hospitalaria, aunque episodios de discriminación -hacia los "rusos", los "tanos", los "gallegos" y los "turcos"-, por cierto no infrecuentes, mancharon esa hospitalidad que, como casi todas las cosas de este mundo, pudo ser mejor.
El escritor que cantó a sus ancestros en poemas, que los recordó en novelas, cuentos y memorias, se aboca ahora a la tarea de mostrarnos cómo vivieron los judíos en la Argentina, un país que adoptaron como suyo. Luego de consideraciones acerca de la identidad judía, el relato se inicia con el arribo del vapor Weser, del vapor Pampa, y sus pasajeros, que huían de tierras “bordadas por antisemitismo”, como dice en uno de sus poemas. Los extranjeros se fueron haciendo argentinos, cambiaron algunas de sus costumbres, nos influenciaron con otras, se asimilaron, y llegaron a ser la colectividad que hoy conocemos.
Para el recuerdo, y para que la conozcan quienes no lo vivieron, Feierstein evoca pormenorizadamente la existencia de estos hombres y mujeres que se veían en una tierra nueva, a menudo amenazadora, en la que tuvieron una nueva oportunidad, en la que prosperaron y en la que enfrentaron violencia y engaños, pruebas de las que salieron airosos.
Las comidas, la lengua, las vestimentas, la educación, la religión, son sólo algunos de los temas que aborda el ensayista, en este libro llamado a ser un manual de consulta para los lectores actuales y los de generaciones venideras.
Los pasajes que más me gustaron –y los que más me aportaron-, son los relacionados con las fiestas pantagruélicas, los juntadores de avisos, el tradicionalista, el memorialista familiar, el cooperativista, la idishe mame, el Pueblo del Libro y el gaucho judío. Claro que es sólo una opinión, que no intenta establecer una valoración acerca de un contenido tan rico y diverso. 
Pero no debe pensarse que la vasta información que maneja Feierstein vuelve a la obra un pesado cúmulo de datos. Por el contrario, la gracia con que los cuenta, el afecto que trasunta cada línea hace de esta Vida... un relato ameno y esclarecedor, que lo muestra como un escritor perteneciente a una comunidad, mas no por ello ajeno a la vida palpitante que se desarrolla a su alrededor. Con inteligencia, con espíritu crítico, presenta a los judíos conviviendo con otras colectividades, en el paisaje cosmopolita de la ciudad de Buenos Aires y de las provincias, en siglos pasados y en la caótica realidad en la que vivimos.
Su libro nos habla de luchas y de éxitos, de desazones y victorias. Es, en suma, una historia contada desde el intelecto, y sentida desde el corazón; un friso de la sociedad argentina, tan peculiar y cambiante como lo es el ser humano.
Numerosas fotografías y documentos de toda índole –incluidos muy especialmente los literarios-, a los que se suman las anécdotas que escuchó, y las que lo tuvieron por protagonista, se amalgaman en este volumen que nadie que busque una investigación seria puede dejar de leer.

Fin de Año








sábado, 1 de diciembre de 2007

DE AYER A HOY

La actuación profesional de un dirigente de empresa con principios, por Manuel Cao Corral, Presidente del Consejo de Administración de la UCES y Director de su Cátedra España. Buenos Aires, 2007.

Aunque el título sugiera lo contrario, el autor no se propone escribir su autobiografía, sino la historia de la ortopedia en la Argentina. Así la pensó, y luego las circunstancias hicieron que se refiriera a otros aspectos de su vida no menos importantes que su destacada trayectoria en la especialidad. El manifiesta: "La intención original de este libro, que había sido el rastreo de las ortopedias argentinas, fue ampliándose sin que yo me lo propusiera, hasta encerrar entre sus páginas una vida y una actuación de casi cuarenta años, repartidas en innumerables y disímiles actividades. Sin embargo, de ningún modo puede considerárselo como una autobiografía o unas memorias. No lo es, por cuanto siempre he considerado que no es bueno ni conveniente fomentar los personalismos. Ha sido ésta una norma permanente, de manera que mal obraría si hiciera ahora lo contrario".
La Primera Parte, publicada en 1992, se inicia con la inmigración de sus padres. El autor nace en 1924, el mismo año en el que el Dr. Valls viaja para especializarse. A la ilustre personalidad del médico estará unido el destino del hijo de inmigrantes, ya que el gallego Cao Turnes, figura señera de la colectividad de nuestro país, trabaja en la clínica que el galeno dirige en la ciudad de Buenos Aires. Fallece la madre y el padre enferma. Para ese entonces, Cao Corral había comenzado a trabajar en el depósito, donde organizó el material a su cargo, aplicando con creatividad un criterio que facilitaba la labor del encargado. Poco después, y como su padre no mejora, se le ofrece pasar a ser secretario. Deja sus estudios de Medicina para emprender una carrera exitosa en la Administración.
Años más tarde lo encontramos dirigiendo IOA, una empresa que no se limitó a varias ramas de la ortopedia, sino que creó asimismo varias empresas -imprenta, publicidad, transporte, etc- que la abastecían. Cuando evoca esas epócas, la mirada de Cao es abarcadora, ya que menciona a quienes tuvieron que ver con la firma, desde el más importante traumatólogo hasta el personal de maestranza; nativos, inmigrantes y visitas ilustres desfilan por estas páginas, en las que se ha incluido numerosas fotografías. Para todos ellos tiene una palabra de agradecimiento. Recuerda la capacitación constante, la exigencia en materiales y procedimientos, las muestras de arte, las fiestas de fin de año, los desfiles de moda, los premios que se le daba al personal, todo lo que hizo de IOA una firma que marcó un camino. Y a medida que va recordando, da su opinión acerca de las obras sociales y la actitud del gobierno frente a la cuestión; una opinión con la que se podrá o no coincidir, pero que hay que conocer.
En la Segunda Parte, agregada en 2007, Cao Corral se ocupa de su relación con la educación -tan importante para las familias inmigrantes-, evidenciada en el tomo anterior cuando se refiere a sus maestras de la primaria y al Colegio Santa Rosa, al que asistieron sus hijas. El escribe: "esta reedición conlleva mi posterior actuación en dos importantes entidades educativas. En efecto, al salir el libro comenzaba mi actuación en la Asociación Dirigentes de Ventas (ADE), (...) Posteriormente, al ingresar como presidente en la ADE, el Dr. Horacio O'Donnell, impulsa la creación de una universidad que, finalmente se concreta con la aprobación por parte del Ministerio de Educación que encabezaba, en aquel entonces, el Dr. Antonio Salonia". Cao Corral fundó la Cátedra España. Pensada como "Cátedra Galicia", en honor a sus mayores, abarcó finalmente la cultura de toda la península: "Hace once años propuse al Rector Dr. Horacio O'Donnell la creación de una cátedra España -la cual dirijo- como intercambio cultural entre España y la Argentina, que lleva adelante una importante actividad con ciclos de conferencias de interés general. La asistencia es amplia y en ciertas ocasiones debe utilizarse auditorios con capacidad para 150 personas. Me acompaña Jorge Alonso, como Co-Director y contamos con el asesoramiento cultural de María del Pilar Berzosa, la Prof. Emilia Puceiro de Zuleta y el Dr. Víctor Massuh". La UCES cuenta también con la Cátedra Asia Pacífico, la Cátedra Italia y la Cátedra Nórdica.
Aunque el tema tratado en este libro podría ser interesante sólo para cierto público, Cao lo vuelve de interés general, ya que, con estilo llano y comprensible, describe técnicas, enumera logros, relata anécdotas (algunas de ellas, divertidas). Quien conozca a Don Manuel, sentirá que lo escucha hablar. Su inteligencia y elegancia en el trato aparecen en estas páginas.
Prologó el Dr. Salomón Schächter. Alicia Regoli de Mullen y Patricia Mullen de Vigliano tuvieron a su cargo la corrección de las primeras dos partes del libro. La primera es autora del texto publicado debajo de la foto de Cao Corral.

viernes, 30 de noviembre de 2007

DE AYER A HOY

La actuación profesional de un dirigente de empresa con principios, por Manuel Cao Corral. Buenos Aires, 2007. 432 pp.

Aunque el título sugiera lo contrario, el autor no se propone escribir su autobiografía, sino la historia de la ortopedia en la Argentina. Así la pensó, y luego las circunstancias hicieron que se refiriera a otros aspectos de su vida no menos importantes que su destacada trayectoria en la especialidad. El manifiesta: "La intención original de este libro, que había sido el rastreo de las ortopedias argentinas, fue ampliándose sin que yo me lo propusiera, hasta encerrar entre sus páginas una vida y una actuación de casi cuarenta años, repartidas en innumerables y disímiles actividades. Sin embargo, de ningún modo puede considerárselo como una autobiografía o unas memorias. No lo es, por cuanto siempre he considerado que no es bueno ni conveniente fomentar los personalismos. Ha sido ésta una norma permanente, de manera que mal obraría si hiciera ahora lo contrario".
La Primera Parte, publicada en 1992, se inicia con la inmigración de sus padres. El autor nace en 1924, el mismo año en el que el Dr. Valls viaja para especializarse. A la ilustre personalidad del médico estará unido el destino del hijo de inmigrantes, ya que el gallego Cao Turnes, figura señera de la colectividad de nuestro país, trabaja en la clínica que el galeno dirige en la ciudad de Buenos Aires. Fallece la madre y el padre enferma. Para ese entonces, Cao Corral había comenzado a trabajar en el depósito, donde organizó el material a su cargo, aplicando con creatividad un criterio que facilitaba la labor del encargado. Poco después, y como su padre no mejora, se le ofrece pasar a ser secretario. Deja sus estudios de Medicina para emprender una carrera exitosa en la Administración.
Años más tarde lo encontramos dirigiendo IOA, una empresa que no se limitó a varias ramas de la ortopedia, sino que creó asimismo varias empresas -imprenta, publicidad, transporte, etc- que la abastecían. Cuando evoca esas epócas, la mirada de Cao es abarcadora, ya que menciona a quienes tuvieron que ver con la firma, desde el más importante traumatólogo hasta el personal de maestranza; nativos, inmigrantes y visitas ilustres desfilan por estas páginas, en las que se ha incluido numerosas fotografías. Para todos ellos tiene una palabra de agradecimiento. Recuerda la capacitación constante, la exigencia en materiales y procedimientos, las muestras de arte, las fiestas de fin de año, los desfiles de moda, los premios que se le daba al personal, todo lo que hizo de IOA una firma que marcó un camino. Y a medida que va recordando, da su opinión acerca de las obras sociales y la actitud del gobierno frente a la cuestión; una opinión con la que se podrá o no coincidir, pero que hay que conocer.
En la Segunda Parte, agregada en 2007, Cao Corral se ocupa de su relación con la educación -tan importante para las familias inmigrantes-, evidenciada en el tomo anterior cuando se refiere a sus maestras de la primaria y al Colegio Santa Rosa, al que asistieron sus hijas. El escribe: "esta reedición conlleva mi posterior actuación en dos importantes entidades educativas. En efecto, al salir el libro comenzaba mi actuación en la Asociación Dirigentes de Ventas (ADE), (...) Posteriormente, al ingresar como presidente en la ADE, el Dr. Horacio O'Donnell, impulsa la creación de una universidad que, finalmente se concreta con la aprobación por parte del Ministerio de Educación que encabezaba, en aquel entonces, el Dr. Antonio Salonia". Cao Corral fundó la Cátedra España. Pensada como "Cátedra Galicia", en honor a sus mayores, abarcó finalmente la cultura de toda la península: "Hace once años propuse al Rector Dr. Horacio O'Donnell la creación de una cátedra España -la cual dirijo- como intercambio cultural entre España y la Argentina, que lleva adelante una importante actividad con ciclos de conferencias de interés general. La asistencia es amplia y en ciertas ocasiones debe utilizarse auditorios con capacidad para 150 personas. Me acompaña Jorge Alonso, como Co-Director y contamos con el asesoramiento cultural de María del Pilar Berzosa, la Prof. Emilia Puceiro de Zuleta y el Dr. Víctor Massuh". La UCES cuenta también con la Cátedra Asia Pacífico, la Cátedra Italia y la Cátedra Nórdica.
Aunque el tema tratado en este libro podría ser interesante sólo para cierto público, Cao lo vuelve de interés general, ya que, con estilo llano y comprensible, describe técnicas, enumera logros, relata anécdotas (algunas de ellas, divertidas). Quien conozca a Don Manuel, sentirá que lo escucha hablar. Su inteligencia y elegancia en el trato aparecen en estas páginas.
Prologó el Dr. Salomón Schächter. Alicia Regoli de Mullen y Patricia Mullen de Vigliano tuvieron a su cargo la corrección de las primeras dos partes del libro. La primera es autora del texto publicado debajo de la foto de Cao Corral.

DE AYER A HOY

La actuación profesional de un dirigente de empresa con principios, por Manuel Cao Corral. Buenos Aires, 2007. 432 pp.

Aunque el título sugiera lo contrario, el autor no se propone escribir su autobiografía, sino la historia de la ortopedia en la Argentina. Así la pensó, y luego las circunstancias hicieron que se refiriera a otros aspectos de su vida no menos importantes que su destacada trayectoria en la especialidad. El manifiesta: "La intención original de este libro, que había sido el rastreo de las ortopedias argentinas, fue ampliándose sin que yo me lo propusiera, hasta encerrar entre sus páginas una vida y una actuación de casi cuarenta años, repartidas en innumerables y disímiles actividades. Sin embargo, de ningún modo puede considerárselo como una autobiografía o unas memorias. No lo es, por cuanto siempre he considerado que no es bueno ni conveniente fomentar los personalismos. Ha sido ésta una norma permanente, de manera que mal obraría si hiciera ahora lo contrario".
La Primera Parte, publicada en 1992, se inicia con la inmigración de sus padres. El autor nace en 1924, el mismo año en el que el Dr. Valls viaja para especializarse. A la ilustre personalidad del médico estará unido el destino del hijo de inmigrantes, ya que el gallego Cao Turnes, figura señera de la colectividad de nuestro país, trabaja en la clínica que el galeno dirige en la ciudad de Buenos Aires. Fallece la madre y el padre enferma. Para ese entonces, Cao Corral había comenzado a trabajar en el depósito, donde organizó el material a su cargo, aplicando con creatividad un criterio que facilitaba la labor del encargado. Poco después, y como su padre no mejora, se le ofrece pasar a ser secretario. Deja sus estudios de Medicina para emprender una carrera exitosa en la Administración.
Años más tarde lo encontramos dirigiendo IOA, una empresa que no se limitó a varias ramas de la ortopedia, sino que creó asimismo varias empresas -imprenta, publicidad, transporte, etc- que la abastecían. Cuando evoca esas epócas, la mirada de Cao es abarcadora, ya que menciona a quienes tuvieron que ver con la firma, desde el más importante traumatólogo hasta el personal de maestranza; nativos, inmigrantes y visitas ilustres desfilan por estas páginas, en las que se ha incluido numerosas fotografías. Para todos ellos tiene una palabra de agradecimiento. Recuerda la capacitación constante, la exigencia en materiales y procedimientos, las muestras de arte, las fiestas de fin de año, los desfiles de moda, los premios que se le daba al personal, todo lo que hizo de IOA una firma que marcó un camino. Y a medida que va recordando, da su opinión acerca de las obras sociales y la actitud del gobierno frente a la cuestión; una opinión con la que se podrá o no coincidir, pero que hay que conocer.
En la Segunda Parte, agregada en 2007, Cao Corral se ocupa de su relación con la educación -tan importante para las familias inmigrantes-, evidenciada en el tomo anterior cuando se refiere a sus maestras de la primaria y al Colegio Santa Rosa, al que asistieron sus hijas. El escribe: "esta reedición conlleva mi posterior actuación en dos importantes entidades educativas. En efecto, al salir el libro comenzaba mi actuación en la Asociación Dirigentes de Ventas (ADE), (...) Posteriormente, al ingresar como presidente en la ADE, el Dr. Horacio O'Donnell, impulsa la creación de una universidad que, finalmente se concreta con la aprobación por parte del Ministerio de Educación que encabezaba, en aquel entonces, el Dr. Antonio Salonia". Cao Corral fundó la Cátedra España. Pensada como "Cátedra Galicia", en honor a sus mayores, abarcó finalmente la cultura de toda la península: "Hace once años propuse al Rector Dr. Horacio O'Donnell la creación de una cátedra España -la cual dirijo- como intercambio cultural entre España y la Argentina, que lleva adelante una importante actividad con ciclos de conferencias de interés general. La asistencia es amplia y en ciertas ocasiones debe utilizarse auditorios con capacidad para 150 personas. Me acompaña Jorge Alonso, como Co-Director y contamos con el asesoramiento cultural de María del Pilar Berzosa, la Prof. Emilia Puceiro de Zuleta y el Dr. Víctor Massuh". La UCES cuenta también con la Cátedra Asia Pacífico, la Cátedra Italia y la Cátedra Nórdica.
Aunque el tema tratado en este libro podría ser interesante sólo para cierto público, Cao lo vuelve de interés general, ya que, con estilo llano y comprensible, describe técnicas, enumera logros, relata anécdotas (algunas de ellas, divertidas). Quien conozca a Don Manuel, sentirá que lo escucha hablar. Su inteligencia y elegancia en el trato aparecen en estas páginas.
Prologó el Dr. Salomón Schächter. Alicia Regoli de Mullen y Patricia Mullen de Vigliano tuvieron a su cargo la corrección de las primeras dos partes del libro. La primera es autora del texto publicado debajo de la foto de Cao Corral.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Foeminas

Número 22 de Revista Virtual de Xénero, 2 años en la red

Foeminas
Para Foeminas

28 Nov 2007

2 años en la red


Xa está a disposición dos lector@s o número 22 da revista Foeminas.
Foeminas é editada pola Concellería de Muller e Servizos Sociais. Para consultala, só é preciso entrar a http://foeminas.lugo.es
Esta iniciativa enmárcase no Plan de Igualdade de Oportunidades de Lugo.
El número 22 de Foeminas llega este mes recordando dos fechas emblemáticas: la primera se trata de la conmemoración del 25 de Noviembre Día Internacional por la Eliminación de la Violencia de género. La segunda es la celebración de nuestros dos años de vida en la red. Indudablemente, ambas fechas se cruzan, ya que Foeminas intenta ser un espacio de construcción de igualdad entre hombres y mujeres. Al punto de que su fin último es que todas y todos podáis participar y debatir ideas sobre los problemas de género.
Este es entonces un número muy especial porque se combina la alegría de estar presentes y la tristeza al observar las cifras de la violencia hacia las mujeres.
Creemos que debemos seguir adelante trabajando y profundizando en la equidad y la justicia y en visibilizar la situación de las mujeres atravesando todas las perspectivas y todos los campos (culturales, artísticos, teóricos, políticos, sociales, etc.). Por eso este número está dedicado a recodar y resistir el flagelo de la violencia que ya no es un problema de las mujeres, sino de los hombres y de toda la sociedad.
En el número 22 de Foeminas os ofrecemos la primera parte de Historia de Mulleres dedicada a las hermanas Mirabal y a la historia que gira en torno al 25 de noviembre. La Portada trae su habitual reflexión en este caso sobre esta fecha tan emblemática. También presentamos Hombres trabajando por la no violencia que narra la experiencia de la manifestación de hombres llevada a cabo en Madrid e incluye una entrevista a Javier Covarrubias en representación del Grupo de Hombres por la Igualdad de Género de Parla.
Además, publicamos una entrevista a Esperanza Gutiérrez García, quien nos comenta sobre el producto Themis, una tecnología informática puesta en función de la eliminación del sexismo en el lenguaje.
Cristina Corral Soilán nos presenta el artículo denominado, Las Marías Guerreras dicen: “No más lágrimas”.
Y en Contemporáne@ hace su aparición la obra de nuestra primera performancera María AA.
También publicamos la segunda entrega de Foeminas panorámica con información muy útil a la hora de tener una mirada más amplia de lo que está sucediendo a nuestro alrededor.
La Galería de Arte expone la obra de Sylvia Plachy, reconocida fotógrafa contemporánea que muestra su trabajo en la Fundación Caixa Galicia en Lugo.
Mullerciclopedia trae una crítica del último disco de Mercedes Peón escrita por Jose Lemur.
Por último, también podéis apreciar nuestra tradicional sección de recetas de cocina y la nueva experiencia de alguna de nuestras viajeras.

Foeminas
2 años en la red

viernes, 23 de noviembre de 2007

A terra na pel

Marcelo Abalos, Patricio Camino de la Llosa
  Carlos Brandeiro, Manuel Cao Corral, Manuel Corral Vide, Rubén Touceda

 Patricia Magariños, María González Rouco, Manuel Corral Vide, Elvira Bermúdez, Stella Maris Latorre y Consuelo y Mucha Bermúdez

Carlos Brandeiro, Homero Rojas, Manuel Corral Vide, Rubén Touceda, José María Vila Alén

Presentación de A terra na pel, por Manuel Corral Vide
UCES, 23 de noviembre de 2007

miércoles, 21 de noviembre de 2007

HISTORIA ORAL, RELATOS Y MEMORIAS

por Laura Benadiba. Buenos Aires, Maipue, 2007. 144 páginas. Ilustraciones de Mariana Gabor.

Conocí personalmente a Laura cuando el historiador Carlos Szwarcer nos convocó para participar en la Jornada Buenos Aires Sefaradí, en la Manzana de las Luces. Pero ya hacía tiempo que sabía de ella y su denodado esfuerzo por el rescate del pasado, con una visión que involucra a cada uno de nosotros.
En este libro, ofrece un análisis de los diversos enfoques de la historia, las clases de fuentes de las que disponemos y la diferencia existente entre ellas. Proporciona una guía detallada para realizar una entrevista, y hace hincapié en el respeto constante hacia el entrevistado, resaltando que él se presta a nuestra investigación, y por lo tanto, se le debe consultar si ese material se puede utilizar públicamente. Ofrece consignas para la transcripción, como por ejemplo, no eliminar las repeticiones o las vacilaciones, ya que las mismas nos hablan del estado de ánimo de quien relata su historia. Y recuerda que no sólo de palabras se trata, ya que podemos solicitar que quien acepta la entrevista tenga consigo en ese momento documentos y objetos, los cuales serán filmados y/o fotografiados.
La particularidad de este trabajo es que está destinado al alumno de enseñanza media. Me interesa especialmente porque, en las clases de Lengua y Literatura, mis alumnos entrevistan a sus padres y abuelos inmigrantes, de Europa y de América, y el libro de Benadiba sistematiza la tarea. Las entrevistas no sólo nos han servido a quienes escuchábamos para comprender más cabalmente determinadas situaciones, sino que han esclarecido cuestiones oscuras hasta para el mismo entrevistador. Me explico: una alumna de segundo año me refiere que cuando era niña, su abuelo les destruía - a ella y a su hermana - cada muñeca que les regalaban, y no sabía por qué el hombre - una buena persona - hacía algo así. Resultó ser que en Polonia - dijo -, las únicas que tenían muñecas eran las hijas de los alemanes, y no soportaba verlas.
Estas vivencias y otras son las que se pueden recabar mediante el procedimiento que detalla la investigadora, que tiene como principal mérito el de hacer que cada adolescente se sienta parte de la historia,

sábado, 17 de noviembre de 2007

18 dias na terrinha do meu pai

por Elza Aleman
Brasil, 2007

Muito embora parecesse a toda a família que este ano ninguém iria à Espanha, equivocamo-nos. Meu pai continua lúcido e forte como os carvalhos de sua terra. Quando chega janeiro já começa a perguntar: “Bamos ou nom bamos?” E assim vai, mês a mês, até que se decida quem vai acompanhá-lo a mais uma viagem a Galícia. E este ano não foi diferente: depois de uns mal-estares passageiros ele quase nos intimou a decidir quem iria, senão iria sozinho. Tudo concordado, já ligou para a Pepita da agência de viagens, reservou três passagens e num piscar de olhos lá estávamos os três, num avião da Ibéria rumo à Espanha.
Havia 17 anos que minha irmã não ia à Espanha. Eu, entre tantas outras, estivera pela última vez em 2004. E lá ia meu pai feliz com suas duas filhinhas, como carinhosamente nos chama.
O Aeroporto de Barajas em Madrid é um colosso. Só quem teve que atravessá-lo por corredores, escadas, passarelas rolantes, elevadores e até metrô, é que pode fazer idéia. Por sorte, pedimos uma cadeira de rodas para meu pai e a funcionária do aeroporto, tanto solícita como veloz, nos levou por portas secretas e rapidinho estávamos esperando o vôo de conecção para Vigo.
Mesmo com todas as queimadas que houve ultimamente pela Espanha, a Galícia continua verde. Distingue-se perfeitamente a chegada a essa região, pelos seus campos cultivados, pelos pinhos, eucaliptos e montanhas pedregosas. Em menos de uma hora, o pequeno avião fez o trajeto Madrid/Vigo e pousamos tranqüilos no solo galego. Meia hora, numa estrada verdejante, que víamos pelas janelas do táxi… meu pai já fazendo suas perguntas habituais ao motorista: “O senhor é biguês? ou pontebedrês?” …minha irmã boquiaberta ao ver casas tão bonitas: “Olha Elza, olha!” e chegamos ao Hotel Comércio, no centro de Pontevedra.
Almoçamos no restaurante do hotel. Comemos merluza à galega e brindamos com vinho Rioja. Meu pai quis descansar e recolheu-se à habitación. Maria e eu aproveitamos pra conhecer o hotel. É muito bom. Não nos arrependemos de reservá-lo via internet. Tem 6 andares, restaurante, cafeteria, elevadores, calefação, telefone, tv internacional. E um pessoal muito educado. Ficamos no 6ºandar com vista para a rua e de frente para o prédio da Caixa Nova, um forte Banco, por aqui. Uma enorme estátua de um deus grego, em cima no telhado do prédio apontava em direção ao mar.
Encontrei Pontevedra mais bonita. Da última vez estava sendo remodelada. Agora está quase pronta, não fosse por uns poucos prédios que estão sendo reformados. Eles conservam as fachadas e as paredes laterais e refazem o miolo dos prédios. Quando digo prédio, quero dizer de casas de 2 ou 3 andares. Esse sistema de preservar as fachadas, que são de pedras, grandes janelas e sacadas, faz com que a cidade pareça que é a mesma de séculos atrás. Por dentro das casas, entretanto, há tudo do mais moderno e funcional. Nesta cidade de pedra até o calçamento das ruas é feito de blocos de pedras polidas. O centro é todo destinado aos pedestres. Há poucas ruas onde os carros podem passar. A cada passo nos deparamos com um chafariz, uma estátua ou um marco histórico. Pontevedra já foi cercada por muralha, construída pelos romanos. Não sei se o tempo, o povo ou as guerras a obstruiu. Essa muralha está reaparecendo através de um trabalho arqueológico. Já se pode observar parte dela em frente ao Rio Lerez. Há um trecho dela, passando pelo meio de uma rua próxima ao Mercado Principal, que está devidamente demarcado e onde se pode ler que ela já existia no século XII. Preciso contar sobre uma pequena obra de arte, colocada num canto da praça onde fica a igreja de Nossa Senhora Pelegrina, a padroeira da cidade. Trata-se de uma escultura em metal escuro feita por conhecida artista plástica, que não lembro o nome. Tem a forma de um papagaio sobre um pedestal próprio para esse tipo de ave. Conta-se que há anos passados, numa barbearia, naquela esquina, havia um louro muito falante. Não havia quem não o conhecesse e admirasse pelo linguajar e cantar com que cativava a todos. Um dia o louro morreu e o povo ficando tão triste lhe fez um enterro como só se fazia para gente muito importante. Hoje em dia, pelo carnaval, ainda sai um bloco, todos vestidos de negro, cantando e chorando a morte do querido louro. Por isso a artista reverenciou o amigo do povo, com uma moderna estátua. Pontevedra é cinza e em alguns lugares tem cheiro de peixe frito. Não que seja ruim. É o cheiro característico da comida diária.
Passear por Marin, para meu pai é recordar seu tempo de menino. Veio da cidade de Couso com 8 anos, para morar alí, até os 17, quando foi para o Brasil. Do Sequelo, bairro de Marin, lugar das terras de seu pai, ele vinha até a escola, que ficava no centro. Ele nos mostra o prédio onde Don Lino lhe ministrava as aulas e onde aprendia as poesias que sabe até hoje. Um pouco abandonado, o prédio ainda está lá, para recordação do antigo aluno. Antigamente, onde hoje é uma bela praça, com jardins, chafariz e estátuas, havia um bonde que saía rumo a Pontevedra, que fica a uns 20 quilômetros de distância. Nesse trem, ia meu pai, quatro vezes por mês, para trabalhar na feira da Ferraria, vendendo tecidos. Marin ficou conhecida por ter a única Escola Naval de Espanha. Uma escola que formava os militares da Marinha espanhola. Até o rei Juan Carlos e o filho do rei, herdeiro da coroa, fizeram o serviço militar ali. Hoje em dia o serviço militar não é mais obrigatório. A Europa tem um exército só. Só os rapazes que desejam, se incorporam, ganhando ordenado por isso. A Escola Naval me pareceu um pouco decaída. Já não tem aquele glamour, de quando era cheia de moços com uniformes brancos. Passeamos pelo piar e vimos de um lado a Escola Naval, com uns poucos marinheiros marchando ao som de um hino, de outro lado vimos muitos barcos de pescas. Ainda bem recoberta de árvores e plantas nativas, no meio da ria está a ilha de Tambo. Pertence aos militares. Não é, por enquanto, permitida a visita de estranhos. Fala-se que brevemente será aberta ao turismo. É uma ilha muito pequena, mas que deverá ser um passeio interessante e curioso. Marin ao contrário de Pontevedra, não me pareceu tão renovada. Só o passeio marítimo, ou o calçadão, como chamamos, é que está mais bonito e cheio de flores. O comércio não evoluiu, e até os poucos restaurantes que pipocavam, estão de portas fechadas. As casas sim, as viviendas, estas são de babar. Muitas e bem construídas casas de pedras, com imensos jardins floridos, com parreiras carregadas de uvas, e com os tradicionais horreos de pedra, que serviam antigamente para guardar os cereais. Agora são sinal de status e é patrimônio cultural. É proibido retirá-los. Devo comentar que na casa de meus avós, que hoje pertence a um primo, há um horreo comprado por meu avô. Por curiosidade fui investigar, numa Exposição e Feira Industrial, quanto custa um novo. Mais ou menos $10.000,00 euros!!! Ao Sequelo, onde moram os netos e bisnetos de meu tio, que é a propriedade dos Guerra, fizemos apenas uma visita. Em outras ocasiões encontramos com os primos e os priminhos gêmeos.Para falar a verdade, não me sinto bem lá. Meu pai conversa normalmente, pergunta sobre as famílias vizinhas, nos mostra até onde iam as terras, onde estão os moinhos, as árvores que ainda restam… Acho que sente saudade, mas não demonstra. Para mim é desconfortável, quase sufocante. Prefiro estar no vilarejo que ele nasceu, Couso.
Em Couso de Avión, um lugarejo, quase fantasma, não deve ter mais que cinco famílias morando. Nos anos 20 havia 40 famílias. Os descendentes, quase todos vivem no México. Só por ocasião das festas da Padroeira, Nossa Senhora Pelegrina, nos meses de julho e agosto eles vem e se hospedam em suas casas reformadas e confortáveis, com jardins e piscinas. Fazem uma grande festa na pracinha, se confraternizam e se vão até o próximo ano. Demos uma volta, por esta aldeia, por entre casas desmoronadas e as inexplicavelmente modernas. Meu pai nos mostrou, sem uma expressão mais triste, o riacho onde ele pescava com o padre dom Juanito, seu primeiro professor e confessor. Das casas de suas tias já quase não resta nada. A casa onde ele nasceu, construída todinha de lascas de lousa, uma pedra negra, permanece intacta bem na entrada da aldeia. Incluímos no passeio uma breve olhada no cemitério. Tem uma bonita e pequena igreja central, rodeada pelos nichos fúnebres. Em torno dessa igreja, onde rezam as missas, também se fazem festas. De Couso é um pulinho, para Villariño. Nessa aldeia também me sinto bem. Resta-nos ali uma prima de meu pai, seu filho e netos. Elvira tem a mesma idade de meu pai, mas não minto se disser que está ainda mais esperta que ele. Nunca tomou uma injeção, nunca foi ao médico. Só no ano passado queixou-se de ter que ir ao dentista, pois lhe caíram dois dentes. Quando chegamos, acabava de vir do moinho, com um saco quase cheio de fubá. Parte é para ela fazer o pão e o resto dar aos porquinhos que cria. Imediatamente nos pôs uma mesa com vinho e jamon . Depois de sermos parados para conversar, com umas cinco ou seis senhoras, quase todas vestidas de preto, fomos visitar dona Ermita. Os pais desta senhora eram contemporâneos de meu pai. Dona Ermita é uma senhora sacudida, veste-se de preto, pois seu “homem” morreu no Brasil. Ficara casada, menos de um mês e o marido partiu para a América. Nunca mais o viu, mas teve por felicidade, uma filha, que lhe deu dois netos. Trocamos abraços e presentes. Contamos coisas alegres e outras tristes. Levou-nos para ver sua casa velha, que está reformada e mobiliada com o mais de moderno que se pode imaginar. Dinheiro para isso veio da Alemanha, onde trabalha sua filha. Nessa aldeia minúscula, perdida entre montanhas verdejantes há entre outras, uma mansão riquíssima. Suas paredes são todas feitas de mármore escuro, tão reluzente, quanto impressionante. O chão da entrada e do quintal também é feito dessa pedra polida. A capela não é diferente. Já estive lá dentro quando ainda vivia uma outra prima de meu pai, que era a dona do patrimônio. Aliás quem construiu esse mausoléu exibicionista foi o genro, que enriqueceu no México. Dentro daquilo, a gente se perde. Há tantos quartos e salas… uns forrados de lambri, outros de espelhos. Minha irmã pode vê-la por fora, ficando impressionada. Deixamos Villariño, com suas mansões e casinhas, seus cães, galinhas e porcos, trazendo conosco os regalos: tabletes de chocolate para chocolatada, pacotes de lingüiça caseira, jamon e duas blusas de seda.
Lisardo, marido de minha falecida prima, filha de meu tio José, levou-nos a passear por muitos lugares. Soutelo do Monte foi um deles. Essa cidade, já na província de Orense é famosa por seus gaiteiros, músicos importantes e reconhecidos. Ali pudemos saborear um bacalhau inesquecível no restaurante Millenium, um lugar que gostaria de voltar. Entre outros papos e conversas meu primo me contou algo que eu não tinha conhecimento, e não me lembro de meu pai haver comentado isso algum dia. Meu tio José, sogro do primo Lisardo, por umas continhas que fizemos deveria ter 25 anos, em 1936, quando foi convocado para a Guerra Civil espanhola: ou vais ou …vais ! e ele foi. Deixava seu pai, a mulher e um filhinho. Perguntei de que lado ele combatera e Lisardo respondeu: “Ora, eram espanhóis contra espanhóis.” Eu fiquei na mesma. A guerra seguia e em dado momento chega ao Sequelo uma carta do exército contando da morte de José. Imagino o drama e a dor que a esposa dele e meu avô sofreram. Meu avô segundo as leis, teve que fazer certidão de óbito e um testamento doando as terras para o netinho. Fizeram-se missas e vestiu-se de luto. A guerra só acabou em 1939. Um dia, de repente, chega um homem esfarrapado, fétido, cheio de piolhos e feridas chamando à porta do Sequelo. Era José que havia sido solto de algum campo de concentração. Lisardo não sabe mais detalhes, mas isso me chega para refazer a idéia que tinha de meu tio. Se ele era um menino violento e um rapaz metido a valentão, que fez até meu pai decidir vir para o Brasil, agora eu penso que teria razões de sobra para não ser uma pessoa normal como todos queriam. Meu pai já se encontrava no Brasil desde 1931. Não viu guerra, não viu fome. José se achou no direito de ficar com toda a herança, que era de muitas terras. Em 1955 meu pai tentou reaver alguma coisa, porém já havia caducado o prazo para a petição. Meu tio José que tivera mais um herdeiro, uma filha, faleceu em 1964.
Não vou descrever Villa Garcia, Redondela, Poio, Combarro, Portonovo, Sanxenxo, o Grove ou La Toja, pois parecerá que exagero, falando dessas cidades, de suas casas lindas, das ruas cheias de flores, das praias limpas. Não vou me demorar falando das viagens nos trens da Renfe, tão pontuais e extremamente limpos, contornando a velha ria de Vigo e dando um panorama tão pitoresco. Não vou detalhar sobre o gostoso almoço em Vigo, servido pela Sandra, uma carioca gentil, com sotaque galego. Falarei com gosto sobre passear várias vezes nos ônibus que nos levavam a Marin, ora para fazermos compras na feira, ora para visitarmos velhos e queridos amigos. Posso me demorar descrevendo o que é um ônibus para seres humanos. As portas de vidros, brilhando de limpas, se abrem quase rentes ao chão, deixando as pessoas subirem sem tropeços. O motorista, que também cobra a passagem, usa camisa muito alva, embora rápido e um tanto monossilábico é cortês e dirige bem. O troco é dado automaticamente pela caixa-computador. Os bancos são espaçosos, confortáveis e limpos como as janelas, que são panorâmicas. O ônibus desliza sobre as avenidas aveludadas e sem quebra molas. Fizemos várias vezes o trajeto Marin/Pontevedra e vice-versa e era sempre um passeio. Há nesse trajeto uma fábrica chamada Celulosa, que como o nome denuncia produz celulose de eucalipto. Em outra época cheirava muito mal. Parece que pressionada pelos munícipes tomou as providências necessárias, embora ainda haja reclamações pois ela está a beira da ria de Pontevedra.
Minha irmã fez pela primeira vez o passeio na naviera Ons desde o porto de Cangas a Vigo. Não há quem não goste. Mostrei a ela de onde nosso pai partiu, no navio Alcântara em 1931. O porto agora já não recebe navios de passageiros, só pesqueiros. Nesse dia almoçamos em Cangas, num pequeno restaurante, recém inaugurado chamado Chocolate. Recomendamos.
Detalhes, como colher castanhas, subir ao mirante para ver o mar, passear no trenzinho turístico, assistir vários filmes de um festival francês, ver exposições de quadros, exposições fotográficas, ir ao Corte Inglês, conhecer e se encantar com o professor Juan de 97 anos, curtir as incríveis livrarias e as tentadoras doçarias, são detalhes, apenas gostosos detalhes.
Encontrei uma Espanha rica. Fazia apenas três anos que tinha estado na Galícia. A impressão que tenho é que houve um enriquecimento muito rápido. Algumas pessoas com que falei me disseram que com a entrada do euro a vida ficou mais cara. Não sei… Não vi miséria em nenhum lugar. O povo conseguiu muitos direitos sociais. Pagam, mais recebem. As lojas estão sempre cheias de clientes. Os restaurantes muito concorridos. As exposições, cinemas e o único teatro que vi, sempre lotados. Os automóveis são novíssimos. Todos têm coches. Os cafés estão sempre com muita clientela. Os mercados e as feiras, também com fregueses aos montes. Apesar da moda estar relaxada, as mulheres e os homens se apresentam bem. As crianças, então, são vestidas com muito esmero. Todos têm direito a férias e parece que viajam muito. As agências de viagens atendem um grande público. Apesar disso, ou só por isso, percebi em alguns pais certa mágoa, pela displicência dos jovens. Parece, a estes, que a vida sempre foi fácil. Que é tranqüilo ganhar a vida, que os pais nunca tiveram que dar duro para conseguirem o que tem. Gastam demais, bebem muito. Notei também um palavreado chulo. Palavras de baixo calão fazem parte do vocabulário cotidiano de uma juventude tão bonita fisicamente. A programação da tv é muito fútil. Os galegos são práticos e de raciocínio lógico e rápido. Isso notei na programação das rádios, que ouvia pela madrugada.
Quase não falei de meu pai. Nos seus 93 anos, quatro meses e 6 dias, como orgulhosamente conta, esteve magnífico. Onde quer que fossemos, ele estava sempre junto. Aliás, ele que sugeria os passeios e os restaurantes. Continua muito falante, contador da história universal e declamador de versinhos. Muitas vezes tivemos que interrompe-lo pois ficava dizendo poesias para as vendedoras das lojas. Não sei se ficamos contentes ou tristes quando o senhor Donato, gerente do Banco onde ele tem conta, disse: “Perdon às señoras, pero usted está más joven que ellas”.


Comentarios

Muito bem escrito,parecia estar lá vendo tudo.Maravilhoso o amor pelo pai e o respeito pela terrinha dele.
Gostei muito.
Por acaso a escritora Elza não é uma famosa escritora?

Anotado por: maria bueno | 04/02/10

C. C. Rosalía de Castro